Para esta clase tuvimos que ir al Hospital Psiquiátrico, donde nos
estaban esperando en una sala sin sillas porque íbamos a necesitar todo el
espacio posible. Comenzamos con una actividad simple donde teníamos que
ordenarnos según nuestros RUT. Después continuamos con un ejercicio para, creo
yo, tener menos vergüenza para lo que vendría al final. Tuvimos que dar vueltas
en la sala saludando a los que pasaran al lado nuestro, haciendo un gesto que
iba variando según lo que nos pidiera la profe. Primero fue mirándonos
fijamente a los ojos, después tomándonos de los codos, hombros y así con otras
partes, hasta que el ambiente estuvo mucho más relajado y grato (aunque no es
que no lo estuviera antes) para seguir con un calentamiento distinto al usual,
teniendo que literalmente "liberarnos" de tensiones.
Para lo que
venía tuvimos que separarnos en 2 grupos, en que a partir de la música y lo
que sentíamos, íbamos saliendo uno a uno a bailando como y cuando a
cada persona le naciese, teniendo un tiempo para desenvolverse individual y
después grupalmente. Y así, poco a poco se formó una escena particular,
combinando de forma muy bella movimiento con música.
La presentación de nuestras máscaras (y con ellas, a cada uno de
nosotros), fue distinta a lo que habríamos pensado. Cuando te tocaba, tenías
que pararte frente a todos a improvisar y tratar de representar de la mejor
forma posible lo que sentiste cuando confeccionaste la máscara, pero a través
del movimiento. Esto último nos tenía a muchos -incluyéndome- bastante
nerviosos. (Flashback) Para la clase de la máscara, hace semanas atrás, se nos
había pedido que hiciéramos y decoráramos una a partir de cómo nos vemos a
nosotros mismos y el momento por el que estamos pasando para incorporarla en
una clase más adelante. A pesar de que ya llevamos un par de meses
conociéndonos, no dejó de ser difícil pararse ahí a hablar de uno mismo (y con
todo lo que conlleva), pero sin hablar. A pesar de todo, fue una buena experiencia que nos dio la posibilidad de conocernos de formas que quizás no
podríamos si no fuera por esta asignatura.
A mí parecer esta clase fue, hasta la fecha, la más especial de todas.
Se creó un ambiente que me generó la sensación de estar en contacto con cada
uno de los que participó en la última actividad, abriéndose y permitiéndonos
ver un poquito más de lo que notamos en el día a día o, en otros casos,
confirmando lo que creíamos de esa persona. Y para los más tímidos, ya habrá oportunidades
para contarnos sobre cosas más personales de cada uno. Tiempo al tiempo.
El objetivo de esta clase iba dirigida a continuar y fortalecer lo que
aprendimos la pasada, entendiendo nuestro cuerpo (y con él todas nuestras
habilidades) como medio esencial en la terapia. Pero por otro lado, es un
recurso -lamentablemente- agotable de oportunidades del que debemos ser
conscientes para "sacarle partido"
y no lamentarnos en el futuro.


No hay comentarios:
Publicar un comentario